La carta de recomendación personal es siempre un tipo de correspondencia algo comprometida. Debemos estar seguros de conocer a fondo a la persona interesada, al menos, en los aspectos que determinan su honestidad, sus valores y sus capacidades. De lo contrario, estamos arriesgando nuestra propia credibilidad y poniendo en peligro nuestras relaciones, quizás forjadas durante muchos años atrás. En caso de duda, siempre resultará mejor no escribirla.

Para aquellos casos en los que resulta imposible eludir el compromiso, en los que apenas se conoce a la persona recomendada, se debe evitar el elogio fácil y gratuito, procurando no destacar aspectos personales que desconozcamos si son o no verdad. En estos casos, es preciso limitarse a describir de manera positiva las características referidas para la carta, de acuerdo con el favor solicitado.

Escribiendo carta a un amigo una recomendación personal

En otras muchas ocasiones, no podremos negarnos a ayudar a personas allegadas que requieren de nuestro aval personal, para lograr sus metas, u objetivos propuestos. Para lo cual, en la parte inferior de esta página, hemos dispuesto de una serie de modelos a modo de ejemplo, de varios tipos de cartas de recomendación personal.

Cuatro pasos para redactar tu carta

Siguiendo los 4 pasos para redactar la carta de recomendación, vamos a relacionarlos con los aspectos específicos para el caso de la recomendación personal.

Identificación:

Utilizaremos el nombre propio y los apellidos de la persona encargada de contratar a los trabajadores. Habitualmente, este nombre es ya conocido dentro de la empresa. La persona que recomienda, es posible que ya le conozca, que hayan mantenido una relación cordial en el pasado, e incluso que les una algún tipo de lazo de amistad.

También es posible, llamar a la empresa, y preguntar a la persona encargada del teléfono, por el nombre del encargado de contratación. Aunque no conozcamos a la persona recomendada, es posible que sí sepamos a quién va dirigida la carta. Utilizaremos el nombre propio siempre que sea posible, o usaremos la frase comodín para el resto de casos: “A quién corresponda:” o también ” A la persona encargada de los recursos humanos”.

Para el caso de una recomendación vecinal, basta con conocer el nombre del propietario que alquila el inmueble.

Contexto:

Qué tipo de relación tenemos, o hemos tenido nosotros con la persona interesada. Desde cuándo la conocemos y el resto de información relevante que nos une y nos otorga el derecho de opinión.

Al tratarse de un contexto personal, que hace referencia a alguien de nuestra entera confianza, destacaremos aquellos valores y características más apropiadas para lograr la finalidad de la carta. Por ejemplo, podemos alabar el orden, limpieza y puntualidad de pago, para el caso de un contexto de alquiler.

Generalmente, resulta de mayor importancia dar a conocer la relación con la persona, que tratar de causar una buena impresión con un exceso de halagos, que lejos de ayudar, puede dar lugar a que aparezcan dudas o recelos. En ocasiones, con que la persona sea conocida, es suficiente para que sea bien vista. Cuando se hace inminente el trato con una nueva persona, siempre es más valorado, tener un nexo de unión de conocimiento con terceras personas, que una buena valoración “a priori“, que aún queda por demostrar.

La propia recomendación personal:

O frase de apoyo que directamente constituye la columna vertebral de este tipo de cartas.No es necesario que aparezca explícitamente la palabra “recomendación”, e incluso, en la mayoría de casos, no es necesario ni siquiera pedir ni solicitar favor alguno, ya que el contexto de la propia carta, así lo deja entrever.

En caso de no querer entrar en suposiciones, intuiciones o sobre entendimientos. Siempre queda la opción de solicitar directamente el asunto que favorece a la persona recomendada, ya sea un puesto laboral, un acceso a la vivienda, o el tema del que se trate.

Pueden utilizarse frases como las siguientes:

“Por todo ello, sugiero que sea contratado en su empresa…”

“Le animo que a tenga en cuenta su candidatura…”

“No dude en contratarlo”

“Estoy convencido de que no se arrepentirá de tener en su plantilla a…”

“No tenga ningún reparo en apostar por esta persona, al igual que lo hice yo en su día…”

El cierre:

En forma de despedida cordial, quedando a la disposición para dudas o consultas que pudieran surgir, adjuntando información de contacto, ya sea el correo o el teléfono.

Dicha información de contacto, puede aparecer en el primer apartado de identificación, por lo que no sería necesario volver a repetirla. También puede utilizarse un teléfono de la empresa para el membrete inicial, y un teléfono personal para la parte final de la carta, quedando a disposición de su llamada. De esta manera se consigue una mayor carga de confianza y de acercamiento.

Para mayor información sobre las recomendaciones laborales, recomendamos visitar el siguiente enlace:

La carta de recomendación laboral

Cuando no se trata del mundo laboral, seguramente nos estemos refiriendo a una recomendación personal para acceder a una vivienda de alquiler o al arrendamiento de una habitación. Pero también se utiliza de manera habitual, para facilitar la entrada dentro del mundo académico (generalmente privado), donde una universidad, puede aceptar a un alumno, que venga recomendado por otro colegio u otra universidad.

Ver vídeo ilustrativo

Recomendación personal de un amigo para la universidad:

En Guadalajara, a 12 de octubre de 2017

Sr. Rector de La Universidad autónoma de Guadalajara

Don Antonio Bravo murillo:

Ya hace años que mis hijos cursaron estudios de licenciatura en economía en su prestigiosa universidad, y desde entonces, no he tenido el placer de saludarle en persona. A pesar de la distancia, recuerdo aquellos buenos momentos con mucha nostalgia, echando de menos lo que a ambos nos tocó vivir.

Pero hoy quisiera pedirle un favor para un amigo, cuyo hijo acaba de terminar sus estudios secundarios. Entiendo que puede resultar difícil gestionar un nuevo ingreso, ahora que el curso 2017-2018 acaba de empezar.

Su expediente es bastante notable, despuntando sobre todo en asignaturas de cálculo y álgebra matemática. Educado y estudioso,  se relaciona adecuadamente con el resto de alumnos.

Por desgracia, un fallo al apuntar las fechas de matriculación ha impedido su correcto ingreso. Es por ello, que insto a su buen criterio para que acepte mi recomendación, y reabra la inscripción de manera excepcional. Estoy convencido que no se arrepentirá.

Sus padres me han comunicado que han solicitado hora para entrevistarse contigo esta misma semana. Se trata del alumno “José Juan Ramirez”.

No dudo de que sabrás tomarte este asunto con el interés y la seriedad que merece, y confío en tu buena predisposición, y que podamos volver a saludarnos pronto en persona.

Un saludo cordial

(firma)

 

 

Tal y como hemos dicho antes, también existe el caso de la carta de recomendación personal para que un arrendador acepte a un nuevo inquilino, sin conocerle. Resulta por tanto muy importante que otra persona sea capaz de transmitirnos la tranquilidad y confianza en un nuevo arrendatario. Si dicha persona ya ha estado dentro de otro inmueble, ha sido buen pagador, y finalmente se ha ido sin causar destrozos o problemas económicos, el hecho de saberlo, es suficiente garantía para aceptar a esta persona, antes que a otra totalmente desconocida.

Conviene por tanto tomar nota de los datos personales del anterior dueño, y tratar de corroborar los hechos antes de firmar ningún nuevo contrato. No bastará con llamar al teléfono que aparece en el escrito, ya que puede tratarse de una carta falsa y contestar un amigo del propio interesado.  Puede ser necesario acudir al registro catastral y verificar la coincidencia de nombres con los anteriores contratos de alquiler.

 Recomendación personal de un vecino para un alquiler:

 En Guanajuato, a 2 de enero de 2018

A quién corresponda:

Mi nombre es Juan Antonio Soto Olivera, y soy propietario del apartamento situado en la calle Ponciano Aguilar nº 126, piso 8º, puerta C de Guanajuato.

Mediante este documento, quiero expresar mi recomendación a Doña Mercedes Santos, como una buena inquilina, que ha cumplido puntualmente con los pagos y que durante su estancia, en estos dos últimos años, jamás ha tenido ningún mal comportamiento, ni queja vecinal, ni ningún problema ocasionado con mi propiedad.

Tras efectuar la revisión de la vivienda, debo indicar que ha tratado con extremo cuidado, tanto el mobiliario como los electrodomésticos, e incluso, dejando un inventario bastante mayor al irse que cuando entró.

Por todo ello, reitero mi mas rotunda recomendación hacia esta inquilina, y para que conste, adjunto recibos donde se indica el periodo total rentado, así como la información necesaria para contactar conmigo.

Juan Antonio Soto Olivera

(Firma)

Como apartado final, queremos animar al lector a que visite el siguiente enlace del periódico El País, donde se explica que las empresas crean los nuevos trabajos, pero que el método de contratación sigue basándose en los contactos personales.

Cómo seleccionar mejor al personal

La carta de recomendación personal
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