Modelo de carta de condolencias

Alguien dijo alguna vez, o no lo recuerdo, que basta una sola burbuja de aire en el torrente sanguíneo para volver loco un hombre y llevarlo a la muerte. También, una sola gota de agua que caiga constantemente, a modo de gotera, sobre el cráneo de un hombre torturado, es también suficiente castigo como para llevarlo a la tumba. Y es que a veces, insignificantes causas tienen grandes consecuencias capaces de provocar la muerte.

Ahora bien, se afronta de manera diferente la muerte anunciada, que llega entre distintos análisis médicos, consultas, y achaques, que la muerte repentina, en cuyo caso, la carta de condolencia puede llegar a tener unas connotaciones aún más dramáticas.

Por tanto tendrá que distinguir el que redacta la carta el tipo de pésame y condolencia adecuado, no sólo a la relación que le une con el fallecido, sino también en función de la tragedia ocurrida.

Ver cartas de pésame

Podemos utilizar algunas frases que ayuden a que los familiares que las reciben se sientan mucho mejor, como por ejemplo:

Ahora que Dios le ha liberado por fin de su sufrimiento, podrá gozar ya de la paz y de la felicidad eterna para siempre.

Al menos, el destino le ha evitado el dolor que suele estar presente cuando un alma abandona la vida terrenal y se encomienda a la vida eterna.

A continuación, vamos a ver un modelo de carta de condolencias dirigido a un amigo o a una amistad cercana a la que se le ha muerto un ser querido. Si por lo que fuere no podemos darle nuestro pésame por teléfono o en persona, podemos hacerle llegar este tipo de carta:

Modelo de carta de condolencias:


En Barcelona, a 20 de febrero de 2016

Mi querido amigo José Luis:

Acabo de enterarme de la triste noticia por la que me comunicaban la muerte de tu padre, y me apresuro a dar fiel testimonio de la pena tan grande que me ha producido saberlo, también lamento no poder hablar contigo en persona, ya que no tengo ni tu teléfono ni tu dirección de correo electrónico, pero por suerte aún guardo el remite de una de las cartas que tú me mandaste hace años.

Quizás en estos tristes momentos pienses que la vida nos gusta y que nos pone a prueba, pero yo como amigo, quiero hacerte comprender que la muerte no siempre es un tormento, sino que a veces simboliza el fin del sufrimiento. Y ahora tu padre, desde el cielo podrá cuidarte, disfrutará del descanso eterno, y por fin dejará de sufrir aquellos achaques tan dolorosos de los que siempre se quejaba.

Comparto tu dolor, y desde esta parte del mundo, te mando un gran abrazo con mucho cariño de tu entrañable amigo Manuel.

(firma)

Manuel hidalgo

Carta de condolencias


Como es natural, las cartas de condolencia deben expresar el dolor que nos ha producido la muerte de la persona, pero sin caer en ridículas exageraciones. También conviene evitar algunas frases que por error se cometen de manera bienintencionada. En ocasiones manifestamos nuestra contrariedad por no haber podido asistir al funeral al entierro de la persona, y cometemos el error de escribirlo con esta frase:

Me hubiera gustado mucho haber asistido al entierro de tu padre, que en paz descanse.

Esta frase, que a priori parece bastante corriente y que manifiesta la pena por no haber acudido funeral, puede estar confundiéndose como la manifestación de desear la muerte del ser querido. Se sobreentiende que entre amigos estas confusiones no deben darse, pero a veces las personas tienden a leer los dobles sentidos y a interpretar de manera equivocada las palabras. La frase adecuada en este contexto habría sido la siguiente:

Créeme, mi querido amigo, si te digo que siento mucho no haber podido acudir al funeral de tu padre. Descanse en paz.

En este tipo de cartas se debe también evitar avivar aquellos recuerdos que puedan acrecentar aún más el dolor de los familiares. No se deben hacer referencias a los momentos pasados en compañía del fallecido, sino únicamente a las virtudes que poseía, de esta manera, se le recuerda por méritos que aún siguen estando presentes, y por los que seguirá siendo recordado desde el cielo o la gloria eterna. De esta manera conseguimos que los familiares sientan un consuelo, que mediante el recuerdo a los buenos ratos pasados no consigue la misma repercusión.

Vamos a ver a continuación cómo sería la contestación a este tipo de cartas de condolencias por parte del amigo que se siente agradecido al recibir la carta:

Modelo de carta de respuesta a la carta de condolencias:


Buenos Aires, a 3 de marzo de 2016

Mi querido amigo Manuel:

Tu sentida carta de condolencias por la muerte de mi adorado padre, que en paz descanse, fue un gran bálsamo para mi dolorida pérdida y alivio en gran parte este dolor que aqueja a toda la familia. Por experiencia propia, tú desgraciadamente ya conoces lo que es agradecer unas palabras de cariño y recuerdo por parte de un buen amigo. Aún así, igualmente quiero agradecerte tus sinceras frases de condolencia, y expresarte mi comprensión acerca de que no puedas haber hablado conmigo por teléfono ni en persona ya que son miles los kilómetros que nos separan y distintas franjas horarias.

Próximamente viajaré a Madrid por un tema de herencias, y espero poder ponerme en contacto contigo. Adjunto un documento con mi dirección actual, correo electrónico y teléfono para que podamos ponernos en contacto.

Te quiere conmigo siempre fiel:

(firma)

José Luis

Carta de respuesta a las condolencias